Gestionar los intangibles y potenciar la marca

¿Cómo podemos gestionar los intangibles y potenciar la marca dentro de la estrategia de Marketing?

Si tuviéramos que describir con una sola palabra el estado en el que se encuentra el gran ecosistema digital, esta sería sin duda, la de ESFERVESCENTE. Un adjetivo que determina al 100% los rasgos del proceso actual; de agitación constante y cambios imprevisibles.

¿Qué significa el término ecosistema digital?

Cuando hablamos de ecosistema o ecosistemas digitales estamos refiriéndonos a la estructura de tácticas y técnicas que buscan una meta muy concreta a través de Internet. Empezando por la atracción de tráfico y acabando por la consecución de prospectos.

En los estudios de mercadotecnia los prospectos son determinados, dentro del área de ventas, como el objetivo del vendedor. Intención que, pese a requerir la finalización de compra casi en exclusiva, necesita cumplir con algunas condiciones previas. Entre ellas, la de unir necesidad con solución gracias a la oferta de productos y/o servicios propios.

Como consecuencia, la competencia entre las empresas se torna más encarnizada que nunca frente a la idea de acaparar la atención del cliente y obtener una conversión a toda costa. Concatenación que ha provocado, sin duda, la multiplicación exponencial de las oportunidades de venta mediante el impacto permanente por vía multicanal. Pero también la expansión de un contraproducente efecto “infoxificador” en la sociedad.

¿Por qué es necesario el branding en las marcas?

Frente al escenario actual, las marcas necesitan agudizar el ingenio para convencer a un consumidor que sufre de “sobreimpacto” .  Este  vive cada vez más abrumado por la cantidad de productos con similares o iguales estándares de calidad y precio.

No obstante, y frente a las dificultades, ciertas compañías sobresalen del resto y fidelizan a su clientela gracias a la confianza que consiguen inspirar en ella. Es decir, utilizan el branding como aliado para consensuar todos los puntos que construyen el término marca:

Posicionarse y destacar tanto en el espacio digital como físico, a través de un conjunto de acciones que construyen cierta estructura de impresiones en la mente del consumidor.

Estaríamos hablando de todas esas percepciones, valores y sentimientos únicos que pueden llegar a provocarse en la mente del individuo gracias a la existencia de un acervo de creencias compartidas.  Lo que hoy día se ha calificado como el poder de los intangibles de marca.

¿Qué son los intangibles de marca y cómo podemos gestionar los intangibles? 

Tal y como su propio nombre indica, los intangibles serían todos esos activos que no tienen presencia física o material y que no pueden contabilizarse ni medirse de manera convencional . De hecho, en muchas ocasiones, depende de factores subjetivos.

A día de hoy, los intangibles siguen siendo los grandes desconocidos del Marketing. Primero porque son difíciles de identificar y segundo, porque a priori carecen de credibilidad con respecto a su finalidad. Sin embargo, la expresión de los mismos como atributos de marca conceden un resultado único.

Al fundir los principios fundamentales de una marca con todos los contenidos intangibles que le atribuimos, (identidad, personalidad y discurso) conseguimos una cadena de valor, basada en la coherencia y la diferencia.  De esta forma, empresas como Coca Cola, Apple o Nike, entre otras muchas, disponen casi desde sus inicios de una ventaja competitiva tan potente que no se agotará de por vida.

Cinco intangibles indispensables: 

CREDIBILIDAD:

Apostar por la verdad y la transparencia en nuestra marca nos permitirá ganarnos la confianza del público.  Persuadirlo sin dificultades.

EMOCIONES:

Apelar a los sentimientos y generar vínculos emocionales posibilita la construcción de relaciones fuertes con los consumidores de manera permanente. Fidelidad.

VALOR AÑADIDO:

Identificar nuestra producto o servicios con otros valores superiores nos ayuda elevar el interés y beneficio en un alto   porcentaje. Convertimos la marca en algo más que eso.

DIFERENCIA:

Conseguir que los consumidores apuesten por nosotros, frente a la competencia. Todo ello pasa por conseguir llenar el imaginario colectivo de atributos únicos de nuestra marca.

EMPODERAMIENTO:

Finalmente dar poder a los usuarios conseguirá que estos se sientan parte de nuestro discurso y a su vez de nuestro universo. Como resultado obtendremos clientes recurrentes, protagonista y prescriptores.